La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) ordenó incautar lotes específicos de creatina y omega-3 por sospecha de falsificación. También ordenó incautar suplementos de dos empresas con irregularidades sanitarias. Las medidas se publicaron en el Diario Oficial de la Unión y son parte de una serie de acciones de fiscalización sobre el mercado de suplementos alimenticios.
En el caso del omega-3, la medida afecta al lote D25-2601441 de Equaliv Ômega 3, que vence en mayo de 2028. La propia fabricante denunció el lote ante la agencia y presentó pruebas de falsificación. La Anvisa prohibió la fabricación, venta, distribución, publicidad y uso de ese lote.
También se ordenó incautar el lote K52354A de Creatina DUX sin sabor, de 300 gramos y con vencimiento en abril de 2027, porque la empresa no lo reconoció como fabricado por ella. Lo vendía la tienda Charmozza Comércio e Indústria de Produtos en la plataforma Mercado Libre. La agencia aplicó las mismas prohibiciones de venta, distribución, fabricación, publicidad y uso.
Las restricciones se limitan a los lotes identificados y no alcanzan al resto de los productos de ambas marcas.
La Anvisa ordenó además incautar todos los suplementos atribuidos a Bálsamo Jes Suplemento Natural. Esos productos no estaban notificados ante la agencia, contenían ingredientes no autorizados y hacían afirmaciones terapéuticas y de salud no permitidas. En otra resolución, la agencia actuó contra Active Life, un producto a base de colágeno tipo II, cúrcuma y calcio de ostra. No pudo confirmar su regularidad sanitaria y encontró irregularidades en su etiquetado y en la promoción de beneficios terapéuticos.
Los casos muestran un problema creciente en uno de los mercados de suplementos más dinámicos de América Latina. La creatina es hoy uno de los productos más demandados en Brasil, impulsada por el auge del entrenamiento de fuerza y por su uso cada vez mayor entre mujeres y adultos mayores. Ese crecimiento también atrajo a falsificadores y productos adulterados, sobre todo en canales digitales y mercados en línea, donde es más difícil verificar el origen de la mercadería.
En los últimos años, varios análisis de laboratorio en Brasil encontraron productos de creatina con menos contenido del declarado o con otras sustancias, y eso llevó a la industria y a las autoridades a reforzar los controles. En el caso del omega-3, las falsificaciones o los productos de baja calidad pueden tener menos EPA y DHA o aceites oxidados.
Para los fabricantes, la falsificación es un riesgo comercial y reputacional importante. En estos casos fueron las propias empresas las que denunciaron los lotes ante la agencia, una forma cada vez más común de colaborar con el regulador para proteger a las marcas y a los consumidores. En la industria ganan peso herramientas como la trazabilidad por lote, los códigos QR de autenticación, los empaques con elementos de seguridad y el monitoreo de vendedores en plataformas digitales.
La Anvisa recomendó a los consumidores revisar el número de lote impreso en el envase. Si coincide con un lote prohibido, no deben consumir el producto; deben contactar al lugar donde lo compraron y guardar el envase y el comprobante. También sugirió verificar la procedencia de los suplementos y desconfiar de los que se venden en canales sin garantía de origen. La agencia tiene una herramienta en línea para consultar si un suplemento está en la lista de productos irregulares.





