Nestlé confirmó una nueva inversión de 300 millones de dólares en sus operaciones chilenas, que se suma a un monto equivalente ya comprometido en 2024, con un impacto directo sobre la cadena de ingredientes y formulación que sostiene buena parte de su portafolio regional.
Los recursos se destinarán a las nueve fábricas del país, con foco en tecnología de proceso, nuevas líneas de producción y desarrollo de fórmulas, consolidando a Chile como plataforma de manufactura de insumos para distintos mercados de América Latina.
Para la industria de ingredientes, el capítulo más relevante de esta apuesta es la línea de Nescafé Mixes, dedicada a la producción de bebidas lácteas saborizadas en polvo tipo latte y capuchino. Esta línea, que sustituye importaciones que antes llegaban desde Inglaterra, combina sólidos de café, lácteos deshidratados y sistemas de saborizantes en una formulación de alta automatización, con una capacidad inicial cercana a 61 millones de tazas al año. El desarrollo de esta categoría exige un dominio técnico específico en encapsulado de aromas, estabilidad de solubilidad instantánea y control de humedad residual, variables críticas para lograr consistencia sensorial en un producto en polvo.
El segundo eje de inversión con mayor relevancia para el sector de ingredientes es la ampliación de la producción local de fórmulas infantiles, categoría que exige estándares de calidad excepcionalmente altos y una cadena de suministro de ingredientes especializados, como proteínas lácteas fraccionadas, mezclas vitamínico-minerales y aceites vegetales de perfil lipídico controlado. Nestlé Chile adjudicó recientemente una licitación con la central pública de abastecimiento de salud para producir estas fórmulas destinadas al mercado nacional, con planes de exportación en el corto plazo, lo que amplía la demanda interna de proveedores especializados en insumos infantiles de grado farmacéutico-alimentario.
La compañía también confirmó la expansión hacia Estados Unidos de sus exportaciones de golosinas y confites fabricados en Chile, entre ellos productos a base de chocolate con avellanas y wafer relleno, categorías que dependen de manteca y pasta de cacao, avellanas procesadas, y sistemas de coberturas y rellenos formulados específicamente para resistir las condiciones de transporte internacional. Los envíos, que comenzaron este año desde una planta de la Región Metropolitana hacia Florida y Nueva York, se extenderán próximamente a Texas y California, mientras que los mixes de café elaborados en el país comenzarán a exportarse hacia Perú, Uruguay y Paraguay.
Actualmente, el 80% de lo que Nestlé vende en Chile se fabrica dentro del país, una proporción que refleja una estrategia de integración vertical poco habitual para una operación de esta escala y que favorece a los proveedores locales de materias primas, aditivos funcionales y sistemas de saborizado. Esta apuesta por la manufactura local posiciona a Chile como el tercer mercado más importante para Nestlé en la región, detrás de Brasil y México, y como uno de los tres países con mayor venta per cápita de la compañía a nivel mundial.
La estrategia se complementa con la reciente inauguración, en la Región del Maule, del centro de distribución de alimentos para mascotas más moderno de la división Purina para toda América Latina, con una inversión adicional de 30 millones de dólares, ampliando la infraestructura logística disponible para el manejo de ingredientes funcionales, palatabilizantes y premezclas nutricionales destinadas a esta categoría en expansión.
Para los proveedores de ingredientes, aditivos y sistemas de saborizado en la región, el plan de inversión de Nestlé representa una oportunidad concreta de negocio: mayor demanda de insumos especializados, incentivos para el desarrollo de nuevas formulaciones locales y una ventana de crecimiento vinculada directamente a la expansión exportadora de la compañía desde territorio chileno hacia el resto del continente y hacia Norteamérica.





